Junio 26, 2009

Peleador sin ley

Jonathan Maicelo es un ‘depredador’ en el ring. Cada vez que sube a esa jaula solo piensa en tumbar todo lo que está en frente. Es su modus operandi. “Fuera del ring tengo amigos, pero dentro no conozco a nadie. Allí yo solo pienso en noquear a mi oponente. Tengo que hacerlo para poder escalar hacia mi meta”.

El boxeador chalaco tiene hambre de gloria. Un solo pensamiento ocupa su mente: ser campeón mundial. Lo ha demostrado en sus diez peleas profesionales, la última ante el mexicano Javier Gallegos, el último fin de semana, en la defensa del título mundial de Kina Malpartida. En aquella ocasión, su rival sintió el peso de sus puños cerrados que más parecían granadas de guerra. No lo noqueó, pero le demostró, en 10 rounds, que el guapo es él.

Maicelo confesó que Gallegos trató de trabajarlo a boquilla. “Me decía ‘chinga tu madre’, que era un pendejo (maricón) y que me iba a ganar”. Pero él, acostumbrado a esas y otras frases aún más bravas, no cayó en su juego y actuó a la inversa. “Lo empecé a picar para que pierda su guardia y luego lo aniquilé”.

Peleador sin ley

Maicelo salió del temido barrio de San Judas Tadeo, en Los Barracones del Callao: una selva sin ley donde abundan las fieras salvajes. Allí creció y aprendió, desde pequeño, a meter golpe para sobrevivir. Quizá por eso sea desfachatado, agresivo, natural en sus expresiones y hambriento en el ring.

“Mira compare, yo soy como me ves: sencillo, digo las cosas como son y punto. No uso palabras rebuscadas. Yo soy de barrio, por eso la gente me quiere y me respeta”, dijo mientras caminaba por las calles de Barranco y muchos se acercaban a felicitarlo por su pelea del último sábado.

A la hora de la sesión fotográfica, abajo del Puente de los suspiros, no puede evitar que quienes pasan por allí saquen su celular con cámara y le pidan tomarse una foto con él. “La fama no se me ha subido a la cabeza. Siempre seré el Maicelo sencillo que todos conocen”, dijo y recordó que hace doce años estaba “en la calle”.

Unos amigos de su barrio que practicaban boxeo, lo vieron pelear en una esquina y lo llevaron a entrenar a una academia. Al inicio era rebelde, pero poco a poco se dio cuenta que la disciplina es la base de todo éxito.

Guantes de oro

Siempre que le preguntan por sus aspiraciones, él responde de manera automática y rápida, como un recto de derecha: “Solo quiero el cinturón mundial”. Por eso se las ingenia para trabajar y entrenar a la vez. “Es duro, pero no pienso echarme pa’ atrás. Si estoy en esto iré hasta el final”, dijo convencido.

Hace poco, en una entrevista al programa Cuestión Deportiva, ‘El Depredador’ lanzó un mensaje a todos los peruanos: “Cuando vean perder a la selección, véanme a mí boxear, que yo sí les regalaré una alegría”.

‘El Depredador’ quiere el cinturón mundial a cualquier precio. No le interesan los obstáculos que se le presenten en el camino. Es un tipo a prueba de golpes.

Junio 23, 2009

El pequeño monarca del muay thai

Una entrevista al campeón mundial de muay thai, Gastón Bolaños.

Junio 23, 2009

Una canción para volver a enamorarse

Acabo de escuchar esta canción todo el día. Les dejo la letra…

Colgando en tus manos

Quizá no fue coincidencia encontrarme contigo,
Tal vez esto lo hizo el destino.
Quiero dormirme de nuevo en tu pecho
Y después me despierten tus besos.

Tu sexto sentido sueña conmigo
Se que pronto estaremos unidos.
Esa sonrisa traviesa que vive conmigo
Se que pronto estaré en tu camino.

Sabes q estoy colgando en tus manos
Así q no me dejes caer
Sabes que estoy colgando en tus manos.

Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.

No perderé la esperanza de hablar contigo,
No me importa que dice el destino.
Quiero tener tu fragancia conmigo,
Y beberme de ti lo prohibido.

Sabes q estoy colgando en tus manos
Así q no me dejes caer
Sabes que estoy colgando en tus manos.

Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.

Cuidado, cuidado mucho cuidado, cuidado
No perdere la esperanza de estar contigo
Cuidado mucho cuidado
Quiero beberme de ti todo lo prohibido
Cuidado mucho cuidado
Quiero amanecer besando toda…
Toda tu ternura mi niña mi vida te necesito

Te envió poemas de mi puño y letra
Te envió canciones de 4.40
Te envió las fotos cenando en marbella
Y cuando estuvimos por Venezuela
Y así me recuerdes y tengas presente
Que mi corazón esta colgando en tus manos
Cuidado, cuidado que mi corazón esta colgando en tus manos.

Por: Eduardo Venegas

Junio 23, 2009

Kina Dinamita

A Kina Malpartida el cinturón de campeona mundial no se lo desabrocha nadie. En el sétimo asalto la leoparda brasilera terminó siendo la gatita de sofá, una minina domesticada por una feroz contendora de brazos largos.

El coliseo Dibós gritaba un sólo nombre. Kina tenía fuego en los ojos, arremetía con furia, abriéndose paso con el izquierdo, esperando el momento de encajarle la derecha, remecerle el cerebro a Halana dos Santos y, de paso, clausurarle con un jab esa bemba deslenguada más grande que su trasero y que días antes se había burlado del apellido Malpartida.

Kina siempre la tuvo clara. La leoparda había cavado su propia tumba. El primer round sólo sirvió para tasar a la brasilera. En el segundo Kina toma la iniciativa y le clava un derechazo; el tercer asalto termina desordenado y con poco éxito. En el cuarto Kina se desespera y mete un golpe bajo que le resta un punto; en el quinto round Kina le suelta una descarga de combinaciones y en el sexto Halana se la devuelve un par de veces. En el sétimo asalto, la leoparda lucía agitada, Kina, entonces, conecta otro derechazo y el juez da por terminada la pelea.

Kina llora a mares, las gotas de esfuerzo que recorren sus voluptuosos músculos 0% libres de grasa, son la prueba de esa entrega constante, cada derechazo es un fierrazo que despeina oponentes y, a la vez, un homenaje al “chino” malpartida, al padre que la trajo al mundo, al amigo que supo inyectarle coraje y partió a mejor vida, no sin antes hacer de ella lo que es, hoy por hoy, sobre el ring…pura dinamita.

El triunfo de Kina Malpartida es un fenómeno indescriptible que retó al frío y movió a cientos de peruanos de todos los estratos a tomar las calles y aplaudir de pie a una disciplina considerada por años la cenicienta de los deportes nacionales.

El boxeo local no había saboreado la gloria desde la época del mítico Mauro Mina, por eso es importante lo que esta mujer de mirada fulminante ha conseguido a puño limpio.

Hasta hace unos años el nombre de Kina Malpartida resultaba desconocido para esa hinchada peruana que ignoraba que, en la lejana tierra de los canguros, una joven compatriota se entrenaba a pulso y en silencio. El último recuerdo que dejo Kina fue su destreza sobre las olas en punta hermosa. Luego desapareció y después de 9 años regresó convertida en la campeona mundial súper pluma.

En el 2007 es entrevistada en los Ángeles, tenía entonces 26 años, su belleza llamó de inmediato la atención de la prensa y muchos le preguntaron entonces ¿qué hace una chica como tú en un deporte como tan rudo?

Kina tiene la voz de un golpe seco, la mirada de un portazo y la caminada de gladiador. Da miedo gilearla, un rastro de infidelidad podría costarle la vida al hombre que pretenda robarle el corazón. Aunque en más de una ocasión ha confesado que ha llorado por desamor y que fue víctima del engaño.

Sobre la lona es irreconocible, aplastante, me atrevería a decir que no conoce de género a la hora de pelear, que se faja a golpes y punto.

Sin embargo, en la noche del sábado 20 de junio de 2009 al sonar la campana, Kina mostró su lado vulnerable, dejó ver a esa niña frágil que se deja abrazar y recibe un beso de su entrenador, mostró esa sonrisa dulce, humilde en la victoria, abrazó a Halana dos Santos y la animó a continuar en este duro deporte, porque como ella alguna vez dijo: “los campeones no crecen en los arboles, para llegar a la gloria hay que sacarse la mugre”.

A kina Malpartida, le quedan muchos guantes por romper…tenemos campeona para rato.

Por: Eduardo Venegas

Junio 22, 2009

Los puños de oro de tres peruanos

El sábado por la noche resucitó el boxeo peruano. Todos pudimos ver en acción –muchos solo la habíamos visto pelear en vídeos– no solo a Kina Malpartida, sino también a dos boxeadores que se perfilan a ser los mejores en su categoría: Jonathan Maicelo y Carlos Zambrano.

Antes solo teníamos recuerdos perdidos en la historia. Óscar Rivadeneyra, Orlando Romero o más conocido como ‘Romerito’ –ambos casi son campeones– o Mauro Mina, quizá el boxeador peruano más representativo del siglo XX. Pero ahora tenemos realidades. Allí está Kina saliendo al ring a matar a la ‘Leoparda’ desde el primer round, o Maicelo decidido a noquear a su rival. También está Zambrano –sobrino nieto de Mauro Mina–, un luchador nato y técnico a la vez.

Los tres tienen características en común y a la vez son diferentes. Todos soñaron alguna vez con ser campeones. Kina ya lo consiguió; los otros van en camino. ‘Dinamita’ tiene la frescura de una lechuga al momento de hablar, es desbocada y achorada. De familia acomodada –su padre Óscar Chino’ Malpartida fue tricampeón de tabla hawaiana y su madre Susy Dyson una de las modelos peruanas más famosas–, ‘Dinamita’ se forjó como pugilista en Australia. Allá aprendió a lanzar rectos y cruzados

Zambrano también está haciendo su carrera en Estados Unidos. Hace más de un año vive en New Jersey. Se quedó allá porque en Perú no tenía futuro, al igual que Kina. ‘Mina’ –como le llaman en Norteamérica– es humilde en sus maneras, recontra sincero cuando lo entrevistan. Y aunque diga que aún le falta mucho para ser campeón mundial, quienes lo han visto pelear en el ring saben que tiene la pasta de campeón.

Jonathan ‘Depredador’ Maicelo salió de los Barracones del Callao. Es un luchador que se forjó en las calles y que, desde pequeño, tuvo que arreglárselas para sobrevivir en un mundo bravo. Quizá por eso sea desfasado, agresivo, natural en sus expresiones y hambriento en el ring. El boxeador chalaco tiene sed de campeonato mundial. Eso lo impulsa a salir al ring y tumbar a todo lo que le colocan en frente.

Tenemos harta pasta para soñar. Si en el fútbol estamos hasta las huevas, en el boxeo estamos golpeando duro. ¿Qué opinan ustedes?

Aquí tenemos el vídeo de la pelea de ‘Dinamita’ Malpartida.

El ‘Depredador’ Maicelo no se cansó de golpear al mexicano Gallegos.

‘Mina’ Zambrano solo necesitó dos rounds para noquear a su rival.

Por: Ralph Zapata